Amor en acción

La Maestra siempre está profundamente preocupada cuando ocurren desastres en cualquier parte del mundo. Al escuchar noticias de tales eventos, Ella inmediatamente provee ayuda financiera y envía equipos de ayuda. A través de tales esfuerzos, su amor incondicional y apoyo se transmiten a los afectados, reduciendo así su sufrimiento mientras los ayuda a reconstruir sus vidas.

En reconocimiento a las acciones desinteresadas de los gobiernos, las organizaciones y los trabajadores de socorro en todo el mundo, la Maestra expresa su agradecimiento de la siguiente manera: "Gracias, a toda la ayuda internacional que aporta cuidado y artículos de primera necesidad a las víctimas afligidas. Gracias a todos los trabajadores de socorro por tomar tiempo y abandonar su propia comodidad, incluso viajando grandes distancias en carreteras y condiciones desfavorables para llevar el amor y la asistencia a la gente en tiempos de necesidad. Que el cielo los bendiga abundantemente por su generosidad y noble sacrificio"

2018年04月20日, 週五

    Llevando Ayuda a los Refugiados Rohingya en Bangladesh

    Por el Equipo de Ayuda de Formosa (originalmente en inglés)

    En septiembre de 2017 la Maestra Suprema Ching Hai aportó 30.000 dólares americanos para ayudar a los refugiados Rohingya de Myanmar que estaban en Bangladesh, especialmente a los niños, mujeres y ancianos y pidió a los miembros de nuestra asociación que prestaran ayuda. Los miembros de nuestra asociación añadieron 20.000 dólares a los fondos de la Maestra y el 25 de septiembre un equipo de tres personas de Formosa salió hacia Bangladesh.

    Nuestro equipo llegó a la capital, Dhaka, el 26 de septiembre y se reunió con un miembro local de la asociación. Juntos volamos a Chittagong, un importante puerto comercial de Bangladesh.

    Más tarde otro miembro local de nuestra asociación trajo a un proveedor de comida con algunas muestras al hotel donde nos hospedábamos para hablar de pedidos para los refugiados. Como había un gran número de refugiados, el pedido de comida era muy grande. Tras cuidadosas consideraciones y una prolongada charla con el proveedor, pudimos comprar 7.000 paquetes de ayuda que contenían un kilo de lentejas, un kilo de garbanzos, cuatro kilos de arroz, medio kilo de azúcar, un paquete de caramelos, seis velas y dos cajas de fósforos. Eran suficientes provisiones para una familia de seis durante una semana. Un total de 45 toneladas de comida llegarían en las siguientes 24 horas. A la mañana siguiente pudimos alquilar un almacén para empaquetar. También contratamos algunos trabajadores locales para ayudarnos a empaquetar y cargar y descargar los camiones.

    Mientras esperábamos que nos trajeran la comida, nuestro equipo de ayuda fue al lugar donde estaban los refugiados en el Bazar de Cox. Tras un viaje de 8 horas en coche vimos los refugios improvisados de los refugiados sobre unas colinas que se extendían durante varios kilómetros. Cada vez que nuestro coche paraba en una zona, los refugiados se acercaban a pedir comida. Para nosotros era desgarrador. Con la ayuda del tío de un miembro local de nuestra asociación, un secretario de la sociedad de la media luna roja del distrito, pudimos visitar Bahukhali, un nuevo asentamiento temporal para los refugiados recién llegados. Cuando llegamos allí alrededor de las 3 de la tarde, una larga fila de refugiados estaba esperando los paquetes de ayuda.

    Más tarde aquella noche, mientras volvíamos a Chittagong, tuvimos una reunión con nuestro equipo y decidimos contactar al Alto Comisionado del Bazar de Cox para pedir permiso para distribuir los paquetes de ayuda en el campamento y contactar al ejército para pedir ayuda para la distribución. El viernes 29 de septiembre obtuvimos el permiso de distribución y la ayuda del ejército.

    La comida que encargamos empezó a llegar al almacén. Ocho miembros de la familia de un miembro local de nuestra asociación vinieron a ayudar voluntariamente con el empaquetado. Nos reunimos para pasar dos días de intensa operación de empaquetado, terminando los 7.000 paquetes el viernes por la tarde. Se alquilaron 5 camiones para todos los paquetes, los cuales empezamos a cargar el sábado por la mañana y hacia el final de la tarde habíamos acabado de cargar. Sin embargo, debido a una celebración hindú comunitaria local, la calle estaba llena de tráfico. Era medianoche cuando empezamos a conducir hacia el Bazar de Cox. A las 6 de la mañana del domingo llegamos y esperamos hasta las 8 para conseguir nuestro permiso de distribución en la base del ejército.

    Cuando llegamos a la base del ejército se nos dijo que no se nos permitía distribuir todos nuestros paquetes de ayuda porque había una entrada masiva de ayuda humanitaria internacional que había llegado y el Alto Comisionado del Bazar de Cox y el ejército no querían que se distribuyera toda la ayuda humanitaria a la vez. Solo se nos permitió distribuir un camión de paquetes de ayuda y tuvimos que dejar el resto al ejército para su posterior distribución. La Maestra nos enseña a respetar y obedecer siempre la ley, así que firmamos la entrega de 5.385 paquetes de ayuda al ejército y llevamos un camión con nosotros al campamento designado con un soldado como escolta.

    Se nos asignó Bahukhali, el campamento provisional para los refugiados recién llegados que habíamos visitado antes. El oficial del ejército a cargo del campo, el comandante Nafsi, nos dijo que el ejército había puesto a los nuevos refugiados del mismo pueblo en el mismo lugar y había asignado un anciano como el jefe del pueblo para ser el enlace entre el ejército y los aldeanos. Nosotros elogiamos las consideradas preocupaciones del ejército por los refugiados.

    Condujimos nuestro camión entre dos filas, una de hombres y otra de mujeres y entregamos nuestros paquetes de ayuda a cada uno de los que se acercaban, tras ser controlados por el funcionario de las Naciones Unidas al principio de la fila. El ejército dirigió la distribución atentamente, así que fue pacífica. Cuando acabamos e íbamos de vuelta hacia Chittagong, vimos refugiados por el camino con al menos un paquete de ayuda. Pasamos por otro campamento y vimos que la distribución iba a toda marcha.

    Agradecemos a todas las agencias internacionales por su pronta y amable respuesta para ayudar al pueblo Rohingya. Nuestra profunda gratitud a la Maestra por su amable y generoso ejemplo y Sus bendiciones durante esta misión de ayuda. Rogamos que la situación del pueblo Rohingya se resuelva pronto y pacíficamente para que puedan volver a vivir una vida normal y armoniosa.

    Gastos de la Maestra Suprema Ching Hai y Su Asociación Internacional para el Trabajo de Ayuda a los Refugiados Rohingya en Bangladesh

    Descripción Cantidad (BDT) Recibo
    Artículos de ayuda (arroz, garbanzos, lentejas, azúcar, caramelos, velas y fósforos) 3,895,500 A
    Alquiler del almacén, bolsas de empaquetado y salario de los trabajadores 293,000 B
    Transporte (alquiler de camiones) 106,500 C
    Total BDT 4,295,000 (US$53,447)  

    Los miembros de nuestra Asociación de Formosa y el equipo de ayuda aportaron unos 2.528 dólares americanos para pagar los gastos del viaje, la comida y el hospedaje del equipo de ayuda.

    Recibo